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Me revienta oír, o leer, que la calidad literaria es algo subjetivo, que depende del gusto de quien lea, o escriba, y, claro, de su visión de las cosas, de su forma de entender el mundo y bla, bla, bla. El problema es que siempre hay quien confunde lo que le gusta con lo que tiene calidad; pero, afortunadamente o por desgracia, no suele ser lo mismo. Cualquier persona, si es un poco honesta, reconocerá que hay ciertas canciones que le gustan, porque son pegadizas, pese a que tengan ninguna calidad melódica, o incluso porque son pésimas; hay obras que son tan malas que se vuelven atractivas. Así como hay libros, cómics, películas que, pese al éxito que puedan tener, son nefastos. Seguir leyendo »

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It’s back!

REC

Semana 24/ El nombre de mi hermana:

Sólo he enviado el uno y el tres. No sé muy bien por qué.

1. Inicial 

El nombre de mi hermana es un galimatías, porque, la mañana que fueron a registrar su nacimiento, mi padre estaba borracho y mi madre, que es sordomuda, muy nerviosa. Y aunque se lo escribieron en un papel, el funcionario responsable no pudo entender la letra de mi madre. Ni lo que le balbuceaba mi padre antes de caerse redondo. Por eso mi hermana se llama como se llama y a mí me registraron con una inicial; que todavía no está claro si es una ge, una be, o una uve de palo largo; de vaya usted a saber qué.

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Absurda Editorial S.L.

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Cada vez que he ido al registro de la propiedad intelectual, me encuentro con bastantes personas mayores -sobre todo-, muchos jubilados; quienes, por disponer ahora de más tiempo, se animan a escribir una novela. A veces incluso me hablan de ella -sobre todo si es la primera- aunque siquiera les haya mirado. Lo cual, tengo que admitir que, hasta cierto punto, me gusta e incluso me parece entrañable. Seguir leyendo »

El banquete

a5f244e2a9f4d0733a5e1da3b45e78c4-864x570Conocí hace tiempo a un personaje que me dijo: Para mí cualquier persona es despreciable hasta que no me demuestre lo contrario. Recuerdo que le argumenté que en mi caso es justo al revés. Y no es todo el mundo me parezca magnifico de antemano, pero le concedo a cualquiera el beneficio de la duda. Incluso, y sobre todo, cuando me han hablado mal sobre esa persona; tal vez porque sé lo que se siente cuando alguien te trata por lo que le han dicho qué eres y no por quién eres. Seguir leyendo »

Transfiguración

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Jota era un año mayor que yo. Vivía con su familia en un caserón con un patio enorme. Uno de esos de tipo castellano, propio de labriegos y gente de campo, pero de los que tienen -o tuvieron- tierras. Resulta que mi edificio, en el que viví hasta la adolescencia, lo construyeron pegado a la casa de su familia. Además, Jota y yo íbamos al mismo colegio, y, aunque no iba a mi clase, porque era un año mayor, de volver todas las tardes, por el mismo camino y desde aquel mismo suplicio, nos fuimos haciendo amigos.

Sobre esta casona tengo que añadir que, casualmente, estuve presente el día que una excavadora la derruyó. Incluso pude recoger la horquilla de mi tirachinas; que, años atrás, había ganado jugando a las canicas y que mi padre me tiró a aquel tejado, como castigo por pegarle una pedrada a un banco de metal, en el que se estaba besando una pareja. Seguir leyendo »

Meterorito

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Escribir implica reescribir. No me cabe duda, después de tantos años como alumno y ahora como profesor. Por eso, cuando le cuentas a alguien que escribes, lo correcto sería decirle que más bien reescribes.

Cualquiera relato que merezca la pena puede tener un mínimo de diez versiones -en algún caso más del doble-. Desde la idea inicial, que se escribe casi siempre del tirón, hasta la última -que para mí nunca es tal cosa-, de dos a cuatro meses después, porque conviene hacer correcciones y dejar que el texto se macere durante el tiempo necesario. Seguir leyendo »

Preciosa

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Imagen de Víctor Moya Calvo/ https://victor-moya-calvo.blogspot.com/

Mi primer jefe, y con el tiempo amigo, Don Pedro Maestre Yenes -responsable, entre otras cosas, de la informatización de todos los datos de la Seguridad Social en este país- fue quien me dio la primera oportunidad de hacer un trabajo de enjundia como diseñador, cuando apenas era un pipiolo de veintitantos y él acaba de ser nombrado director del Centro Virtual Cervantes; prolongación cibernética del Instituto Cervantes; institución gubernamental encargada de promover nuestra lengua en el extranjero. Seguir leyendo »