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¿GANADOR?

hugecaca

Esto es lo que sucede cuando una empresa organiza un concurso literario, como acción de puro marketing, y los jueces son directivos, incluso familia (Alex Marín del Coso.- Socio Director/ Ofelia Marín del Coso.- Socia Directora/ Ofelia Sáinz Carrasco.- Office Manager…); incapaces de valorar las virtudes y recursos literarios, o de detectar los defectos de estilo, de género, y otros fallos graves, otorgando al relato ganador un premio de 2500€, cuando es mucho peor que otras obras que concursaban.

Así pues, voy a hacer una valoración literaria del texto ganador de El Concurso de Relatos de Terror LaMucca Company (esa cadena de restaurantes y bares de tapeo): Seguir leyendo »

Stand UP-comedy

De vez cuando, escribo monólogos humorísticos por encargo. Este, que de momento es sólo el borrador (de una apertura), es para un actor determinado y tiene una textura de terror (cómico). No sé si se le gustará, aunque, como digo, es un texto personalizado, escrito según alguna de sus vivencias y gustos. Por otra parte, sé que necesita más filo, pero me parece que ya tiene alguna que otra cosa, que no va mal. Ustedes dirán si me equivoco…

Apertura: 

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El reencuentro

Sus padres se separaron cuando cumplió once años y tuvo que vivir con su madre hasta que le faltaba poco para los dieciséis. Fue entonces cuando ella le pilló un poco de marihuana y le dijo que iba a ser un drogadicto, además de alguien bueno para nada. Él le gritó que su padre se había ido con otra para no soportar sus locuras, y ella le lanzó un trofeo de natación de su hermano pequeño. Entonces, le llamó hija de puta, se fue al dormitorio y recogió sus cosas. Seguir leyendo »

P.M.S.D.N.S

Protocolo de máxima seguridad para descender al noveno suelo

Bien, está a punto de descender hasta la última sección de nuestro subsuelo, y creo que no hará falta que le recuerde que estamos en restricción de máxima seguridad, por eso debe tener visible su pase en todo momento. Además, asegúrese de tener los brazos bien pegados al cuerpo durante el descenso. También, le informo de que sólo le acompañará un celador a partir de este momento; aunque no debe preocuparse, es un experto en el comportamiento extrasensorial, y, mientras siga todas sus indicaciones, no le tiene por qué pasar nada malo. Se lo garantizo. La seguridad es algo más que nuestro negocio: es nuestra forma de vida. Seguir leyendo »

Los invitados

Nadie sabe cuánto tiempo llevan ahí. Quizá por lo fácil que es pasar inadvertido en nuestro frenético contexto cotidiano. Tanto es así que, aún hoy, la mayoría niega (o ignora) su existencia; frente a los que sólo podemos especular sobre quiénes son y qué hacen aquí, entre nosotros.

Para mí empezó a ser obvio cuando dejé de tomarme la medicación recetada por mi psiquiatra. Sí, ya sé cómo suena lo que acabo de decir, pero no se trata de eso. Resulta que una mañana era el mismo doctor de siempre, y, una semana después, seguía siendo el mismo, pero ya no tenía arrugas, ni una mala línea de expresión en la cara. En cambio, sus mofletes tenían un volumen y un brillo inquietantes. Por no hablar de su dentadura, que ahora parece una sola pieza de mármol. Además, gesticulaba en exceso; como si no conociera todo lo que da de sí nuestro cuerpo. Por ejemplo, para abrir un cajón, antes necesitó estirar completamente el brazo y que la mano chocase, levemente, con su escritorioSeguir leyendo »

Gana premios literarios

He seleccionado veinticinco consideraciones que pueden ayudarte a ganar algún que otro premio literario de cierto prestigio (porque los otros dependen un poco del albur y de lo ñoño que puedas llegar a ser). Bien, la mayoría de estas normas me han servido, aunque reconozco que me suelo saltar una a menudo. Resulta que tengo un problemilla con lo de copiar estructuras narrativas de ciertos autores muertos. Quizá por eso no gano más premios literarios, o me quedo siempre en la puerta. En fin, espero que usted, insigne participante, tenga más tesón y suerte que yo: Seguir leyendo »

Puro teatro

Voy a empezar parafraseando a un amigo, director de cine, que dice: Los actores son el mal. Recuerdo que la primera vez que lo oí, le pregunté: ¿El mar? -No, no, el mal, el mal… de maldad.

Resulta que, hace tiempo, escribí mi cuarta obra teatral. La tercera resultó ser demasiado ambiciosa, por extensa (me sigue interesando mucho el tema y no descarto retomarla, aunque sea como novela). Además, el problema es que requería de bastante inversión para llevarla a escena. Por contra, esta última tiene una propuesta escénica sencilla; ya que es un diálogo interrumpido por terceros, que se podría representar con tres actores: los dos protagonistas, más otro que hace las veces de narrador, e interpretaría a los demás personajes que vienen y van, interactuando, o no, con los protagonistas. Seguir leyendo »